Mi mamá nos abandonó cuando yo tenía 5 años.
Solía vivir con ella en Nuevo México en nuestra reserva nativo-americana.
Hasta que un día cuando fui dejada en la casa de mi padre en Nueva Jersey, completamente inadvertida de lo que estaba sucediendo alrededor mío.
Asumo que ella solo vino a dejarnos porque no recuerdo que se quedara. Al día siguiente, se había ido.
Y nadie me dijo que ella no iba a volver.
Así que lloré un montón cuando crecía. Esperé años por ella. Pensé escapar de vuelta a Nuevo México. Mantenía una bolsa empacada al lado de la puerta porque estaba convencida que ella volvería a recogerme cualquier día.
Pero sí, ella no volvió.
Y la vida avanza. Crecí, criada por un padre soltero. Comparado a otras chicas de mi edad, yo era más independiente y emocionalmente más resistente. En otras palabras, mis sentimientos son lastimados fácilmente.
Pero tenía una debilidad muy sensible.
Porque poco sabía yo… como el que tu madre te abandone podría joderte en verdad. El sentimiento de ser descuidada, olvidada y dejada atrás era tan profundo que se arraigó en mi que cuando sea que me confrontaba con ello, no podía evitar llorar.
Volvía a mi yo de infancia, sollozando y sollozando.
Hay 2 momentos distintivos en mi vida donde esto se demostró—
MOMENTO DE VIDA #1
Mis dos mejores amigas y yo nos enlistamos para el show de talentos del 3er grado. Haríamos una coreografía de la canción Complicated de Avril Lavigne y practicamos todos los días después de la escuela por semanas.
Se nos ocurrieron movimientos de bailes, intentamos diferentes transiciones, étc. Montones de ensayos y decisiones de coordinación de vestuario. El baile iba a ser perfecto. Estaba tan emocionada de actuar, ni siquiera pude dormir la noche anterior.
El día viene y los estudiantes llenaron el gimnasio, sentándose en el piso, mirando al escenario. A todos los que iban a actuar se les pidió que hicieran una fila y se sentaran contra las paredes enmarañadas. Había un montón de estudiantes demostrando sus talentos. Prácticamente tomamos el perímetro entero del gimnasio.
El show inicia. Las horas pasan. Algunos talentos fueron más divertidos de observar que otros. Alguien leyó un capítulo de un libro de Harry Potter lo cual distintivamente recuerdo pensar: "¿cómo es eso siquiera un talento? Todos estamos alfabetizados aquí y la película ya salió." Divago.
Mis dos amigas y yo nos estamos abriendo camino a un lado del escenario mientras cada persona ante nosotras actúa y termina. Estábamos como a 5 o 6 puestos de subir y nuestra maestra de arte enciende el micrófono para anunciar— "todos, tengo algunas tristes noticias. No seremos capaces de que todos actúen hoy… bla, bla, algo sobre que no había suficiente tiempo bla, bla…" y juro que ella me miró directamente mientras estaba hablando en el micrófono y las lágrimas ya estaba corriendo por mi rostro.
Ella vino hacia mi y las secó y dijo algunas cosas que no puedo recordar porque en el momento que ella estaba frente a mi, yo estaba sollozando completamente.
No estaba perdiendo nada por no actuar. No es la gran cosa. Sin embargo, me sentí increíblemente descuidada.
MOMENTO DE VIDA #2
En mi primer empleo, mi equipo realizó Revisiones Comerciales Trimestrales o QBRs. Nos unimos como equipo para presentar resultados de lo que hicimos en ese trimestre y un plan en qué haríamos el siguiente trimestre.
Acabábamos de contratar a un nuevo Vicepresidente Senior quien pidió que usáramos su plantilla para el QBR entrante. Comencé a construir mi presentación temprano, memorizando algunos números de venta para así no tener que voltear a mirar la pantalla cuando les hablara y sabía los proyectos al derecho y las revés porque predije que tendría montones de preguntas dado que es nuevo.
El día de la presentación, mi jefe quien era el Director presentó su contraparte en el Éxito de Clientes presentado, un par de otras personas en mi trabajo fueron también.
A las 5 p.m. EST, él finalizó el día y yo me puse de pie para preguntar si quería que yo repasara lo que preparé y él dijo "sabes, he escuchado tantas cosas geniales sobre ti. No tienes que presentar el tuyo."
Entiendo que él se refirió a eso como un cumplido pero todo lo que pensé fue "¿por qué nos harías armar algo para ti si ni siquiera vas a revisarlo?"
Y sentí el sentimiento embargarme.
Fui al baño y lloré.
Es tan estúpido.
La mayoría de la gente en mis zapatos sentirían un sentido de alivio por no tener que ir después de todo. En vez de eso, sentí como que era injusto. Me sentí excluida. Me sentí "olvidada".
LO QUE PUEDES HACER SOBRE ELLO
- Puedes ir a terapia y hablar de estos problemas. Intenté esto una vez. No funcionó. Le debo otro intento.
- Puedes rezar. Puedes recordar que Dios tiene un plan para ti en el modo que Él creó tu vida aquí. Yo hago esto.
- Puedes confrontar el trauma de infancia. Todavía tengo que tener la conversación con mi mamá sobre esto. Ella nunca se explicó conmigo. Tengo una visión de que tendremos esta discusión mientras estemos ambas saludables y bien. Rezo por esto también.
Gracias, gracias por leer.
Escribo otras historias en my blog si quieres conectar.
Te estoy apoyando.